El riesgo de Marc-André

La estrepitosa derrota sufrida por el FC Barcelona en Balaídos (4-3), justo en el día en el que una victoria le habría colocado como líder solitario de la clasificación antes del parón liguero de octubre, ha puesto los focos de la opinión y la crítica sobre la figura de Marc-André ter Stegen. No es que el portero alemán fuera el principal (o, al menos, el único) responsable del desaguisado azulgrana. Su desatino, especialmente magnificado por la grosería del desacierto en el cuarto gol del Celta, se enmarca en un partido desastroso a todos los niveles, empezando por la dirección técnica y las decisiones procedentes del banquillo. En ausencia de Messi, la lógica apuntaba a tocar el equipo lo menos posible para que el rendimiento colectivo se resintiese lo mínimo, que ya es mucho cuando se trata del argentino. En contraposición, Luis Enrique, bien ceñido a su inalterable planning de rotaciones, optó por modificar el centro del campo en un intento de mejorar su mejor versión posible sin Leo y dar descanso a los de Mönchengladbach. La experiencia apuntaba a que no era Vigo el escenario idóneo para probaturas. Primer desatino de la noche. Camisetas de Fútbol de las Selecciones del Mundial 2018.
Ocurre que, en un partido marcado por la desidiosa relajación a la que lleva el exceso de confianza, el desacierto de ter Stegen se ha magnificado porque de sus fallos nacen directamente y sin estaciones intermedias los goles rivales y porque su figura es lo último que el espectador ve antes de encajar el gol. Agravados por su espectacularidad, los errores del alemán convivieron durante los noventa minutos de un partido gris (y particularmente sobre los cuarenta y cinco primeros) con los de Busquets, los de Arda, los de Rafinha o los del propio Luis Enrique. Por eso, resulta tremendamente injusto redoblar esfuerzos en cargar culpas sobre un meta que es víctima directa de la exigencia que impone el estilo y, siempre bailando en el filo de la navaja, vértice expuesto a infinidad de situaciones de riesgo potencial. Encuentra camisetas y equipaciones de la Liga: Real Madrid, Barcelona, Atletico de Madrid, Valencia, Sevilla.
Es destacable también reseñar que la mayor parte de las críticas hacia ter Stegen que he leído esta mañana de crónicas y columnas de opinión no proceden del entorno barcelonista, consciente del riesgo para sus porteros que implica su innegociable estilo. La batalla y el ruido proceden, en su mayoría, de otro lado menos centrado en entresacar los porqués y más proclive a ridiculizar el cómo y el cuánto.